miércoles, 28 de octubre de 2015

48 horas o 1 semana?

Justo cuando pensamos que era hora de regresar a casa (pues el vuelo de Iberia llevaba más de 5 horas de retraso) empezaron a abordar. Gracias a unas 2 (o mas bien 4) pastillas de melatonina, un vuelo de 10.5 horas se convirtió en 2, entre la cena y el desayuno, ya era hora de decir Buenos Días Madrid (aunque en este caso era Buenas Tardes...






Con la estampa de migración y después de unas 10 bandas de caminar (de las que te llevan solito!) sentimos que teníamos el primero sello de peregrino...


y después de 3 estaciones de metro, la línea gris, la roja y la azul, 4 cuadras adelante, 2 atrás y media al centro, desistimos de usar la brújula mental y en el primer Vodafone compramos un chip para preguntarle a San Google... Quien, ni lerdo ni perezoso nos hizo el milagrito. Ya en el hotel nos pusimos 3 abrigos para soportar el frío y nos dirigimos a las Plaza del Sol.




Ahí estaba como siempre, abierto y repleto de un montón de cosas que uno no necesita, pero aún así compra: El Corte Ingles... 4 pisos arriba y 1 para abajo, Pablo encontró su Angel, el vendedor de trajes del tercer piso: Angel Asturias quien a "ojo de pájaro" le recomendó 3 opciones y la pego a la cuarta (ya verán que guapo se ve traje al entrar a la catedral de Santiago de Compostela).  Por mi parte, me encontré una pequeña demonia en el piso 2 y caí en el hechizo Cath Kitson, also así como un hechizo celta británico que luego me pasaría la factura en el Albergue Peregrino Celta, pues el efectivo de euros que gaste por allá, no me permitió comprar la Concha de Peregrino... Ya les conté que es lo de la concha? (Al final del post les cuento...)



Caminamos como 2 peregrinos madrileños para saludar La Cibeles, quien de reojo nos miro y nos dijo que miráramos la luna llena que embarcaba su eterna amiga La Puerta de Alcalá... cerramos los ojos, respiramos profundo y justo así tomamos el metro en la estación Banco de España para correr al Supermercado Carrefour por nuestros "snaks" de peregrino. El guarda estaba por cerrar la puerta, cuando nos le adelantamos, aunque nos sirvió de poco ... pues terminamos comprando fruta en un puesto de unos indios (aunque Pablo insiste en que son paquistanís): 4 kiwis, 5 naranjas, 2 melocotones, 4 ciruelas y una fruta extraña que es como una papaya y un mango juntos... Por 3.75 Euros... (... Costa Rica esta tan caro!)

A eso de las 11:45pm y ya tarde ... desciframos que los madrileños llaman a la Estación Sur: Mendez Álvaro... Un hada peregrina (la recepcionista colombiana del hotel, que nos miro con ojos muy juiciosos) nos susurro al oído NO caminar ... sino tomar un taxi para alcanzar el Bus de Alsa a tiempo: sabia decisión y a eso de las 12:30 am miramos de nuevo al luna llena, ahora enmarcada por la ventana del bus, nos faltaban 5 horas que íbamos midiendo con cada grado de temperatura que bajaba... Al fin 8 grados, 6:06 am y en Piedrafita... 





LA CONCHA

La vieira del Camino de Santiago, también denominada Venera, es uno de los símbolos o distintivos más importantes que identifican a un peregrino. Cada vez más son los caminantes que se dirigen a Santiago ataviados de una concha de vieira junto con el mítico bastón de pregrino. Los otros emblemas más míticos del peregrino a Santiago son el sombrero de ala ancha, la capa con esclavina, la calabaza para almacenar agua o vino y el morral.
La concha del Peregrino ha sido incluida recientemente por Benedicto XVI en el nuevo escudo papal, por lo que su importancia como símbolo religioso es aún mayor.
Historia de la Concha del Peregrino como símbolo del Camino de Santiago:
Existen una gran variedad de opiniones sobre el origen de la integración de la concha de vieira como símbolo del peregrinaje a Santiago.
La concha de viera pasó a llamarse Concha de Santiago porque cuando los peregrinos llegaban a Santiago de Compostela se les entregaba un pergamino que los confirmaba como peregrinos y se les colocaba sobre su sombrero y capa la concha de vieira, que, entre otras cosas, demostraba su estancia en Santiago de modo que, de regreso a sus pueblos de origen, no quedara duda de su logro y méritos personales.
Existía un importante mercado en la ciudad de Santiago en torno a la comercialización de las conchas de vieira, cuya venta fuera de esta ciudad estaba escrupulosamente prohibida bajo amenaza de excomunión de la Iglesia Católica. En los distintos establecimientos de la ciudad se vendían no sólo conchas auténticas traídas desde las playas de Galicia, sino toda una variante de pequeñas conchas peregrinas en distintos materiales que se vendían a modo de amuletos y recuerdos para los familiares y amigos de los peregrinos y visitantes de la ciudad.
Desde un punto de vista religioso, las conchas, acomodadas a manera de dedos, se dice que significan las obras buenas, en las cuales el que dignamente las lleva debe perseverar, por tanto, como el peregrino lleva la concha, así cualquier humano mientras esté en el camino de la vida presente debe llevar el yugo del Señor, esto es: debe someterse a sus mandamientos.
Para otros, la Concha de Santiago es una estilización de la pata palmeada de una oca, símbolo para muchas tradiciones antiguas de reconocimiento iniciático, y por ese motivo estaría relacionado con el peregrinaje a Compostela.
Finalmente existe otra posible versión de su significado. Y LA QUE ESTOS NOVIOS PEREGRINOS CREEN Sería que la concha de vieira, como símbolo de Venus significa el renacer de una persona, su resurrección; es decir, la muerte o superación del ego (egoísmo y egocentrismo) para dar paso al auténtico yo (sencillo y humilde).

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